
| ESpecificaciones | |||
| Sensor | CCD 14 mégapixels (1 / 1.7) | ||
| Zoom | 5x (F2,8 - F4,5 / 28 - 140 mm) | ||
| Estabilizador de imagen | oui | ||
| Memoria interna /externa | non / SD / SDHC / MMC | ||
| Sensibilidad (ISO) | 80 - 1600 ISO | ||
Ver todas las especificaciones | |||
| Modos de vídeo | 640 x 480 pixels / 30 fps |
| Alimentación | batterie lithium-ion (NB-7L) |
| Dimensiones/Peso | 109,1 x 77,7 x 45,9 mm / 350 g |
Ocultar las especificaciones | |
Actualización 18 de Agosto de 2009 - Probado el 02 de Diciembre de 2008

¿Millones de pixeles para qué? Impresiones en gran formato. Imágenes de 15 millones de pixeles permiten impresiones en 30x45 cm sin problema y mayor con un tratamiento posterior. Además la alta definición permite minimizar el ruido digital de la impresión. La cantidad de información permite también de encuadrar más fácilmente las imágenes.
La alta definición no tiene solo lados buenos. ¡Con semejante captor, un simple fichero JPEG puede “pesar” hasta 11,5 MB y los a quien les gusta el formato Raw llenaran sus tarjetas con ficheros entre 15 y 22 MB! Las consecuencias no son anónimas. Necesitaréis más espacio en el ordenador y en la unidad de almacenamiento, el tiempo de apertura de las imágenes también es más largo…
Toma de contacto
La PowerShot G10 es un poco más grande y más pesada que su antecesora. Da una impresión de solidez y robustez. Primeros disparos y primeros placeres. La G10 es una compacta de verdad agradable de utilizar. El dial situado en la parte superior del aparato permite ajustar a la vez la sensibilidad ISO y los modos de exposición (PSAM, escenas…). Los diales de control son fácilmente manipulables, incluso con guantes finos (importante en invierno…). A la izquierda en la parte de adelante la compensación de la exposición en forma de dial: algo más bien astuto. La gran pantalla LCD (desgraciadamente fija) de 3 pulgadas ocupa la parte trasera y tiene bastante definición: 460000 puntos. El tratamiento antirreflejos es muy eficaz, pero en pleno sol, podréis usar el visor óptico (uno de los raros supervivientes a la invasión LCD). Ahora bien, la precisión no es el punto fuerte de este visor, pero acompaña el zoom y tiene el mérito de existir. La arma secreta de Canon sigue siendo por supuesto la rueda codificadora que ocupa prácticamente todo el espacio restante en la parte trasera del aparato. Ésta remplaza eficazmente la tradicional rueda de delante o de detrás. Con el pulgar es fácil navegar en los menús y por las imágenes, al igual que regular los ajustes de tomas. La rueda quizá está demasiado cerca del borde y un poco baja para una utilización fluida de verdad. La G10 dispone también una zapata del flash que permite utilizar los flashes cobra de la marca para más potencia.


La PowerShot G10 está equipada con la última versión del chip de procesamiento de imagen: el DIGIC 4. El verdadero cerebro de la compacta, garantiza un arranque bastante rápido (1,40 s) y gestiona bastante rápidamente los millones de pixeles (1,84 s entre dos JPeg). En modo Raw, la G10 sigue siendo totalmente fuerte: un buen punto. Sólo la ráfaga (1,5 i/s en JPEG) está por detrás. El autoenfoque demuestra una buena reacción en plena luz, pero a penas un poco más en el penumbra.
Calidad de las imágenes
Casi suplicado por los fotógrafos, Canon, por fin equipó a su compacta experta con un zoom gran angular de 28 mm. Está al final menos largo que el de la G9, pero lo que se gana en comodidad es innegable, en particular, para las fotografías en interior. Asociada al captor de 14,7 Mpix, la óptica entrega imágenes de una gran precisión sobre toda la gama focal. Trabajo bien hecho. En gran angular, se observa la distorsión, pero esto no penaliza y las aberraciones cromáticas están bastante bien controladas. Lamentamos quizá que Canon no haya aprovechado la G10 para integrar la corrección automática de la distorsión para los ficheros JPEG. La estabilización óptica es potente y podréis ganar hasta 3 velocidades: ¡no está mal!
Por supuesto, esperábamos mucho la G10 respecto al control del ruido electrónico. Hay que admitir que los resultados son más bien convincentes. Hasta 400 ISO, las imágenes son muy bonitas. Por encima, es discutible. En una pantalla y al 100%, el ruido cromático es visible y aumenta con la subida en sensibilidad. En una impresión A4 y a 1600 ISO, los resultados son más agradables. Los pixeles coloreados están menos presentes y las imágenes son “aceptables”. Notamos no obstante “zonas” coloreadas en los colores planos oscuros bastante desagradables. En este tema, la Panasonic LX3 hace mejor, con un grano “más fotográfico”.

Ante la competencia
De manera completamente imparcial, resumiremos la competencia a la Panasonic LX3 únicamente, aunque existen otras compactas expertas interesantes (Ricoh GRD II, Nikon P6000…). La Canon G10 triunfa sobre la LX3 en cuanto a la ergonomía. La compacta de Canon resulta más fácil de usar (más ruedas y accesos directos), dotada de una mejor pantalla y de un verdadero visor óptico. La LX3 es no obstante más potente con el control del ruido electrónico y propone un modo vídeo en HD. Además la LX3 es más luminosa, compacta y más ligera. También es menos costosa.
-
Gran angular de 28 mm. Con estabilizador de imagen.
-
Ergonomía lograda y bien pensada
-
Excelente calidad de las imágenes hasta 400 ISO
-
Pantalla LCD 3 pulgadas de calidad
-
Excelente calidad de fabricación
-
Control del ruido electrónico perceptible por encima de 400 ISO
-
Modo ráfaga decepcionante, visor poco preciso
-
No hay vídeo en HD , ni tampoco una salida HDMI
-
Pantalla LCD no rotatoria
-
Un poco pesada e imponente










Cara a cara
Ver todas las especificaciones
Ocultar las especificaciones










