Publicado 25 de Mayo de 2009


Rapidez: reactividad en la navegación de los menús, tiempo de cálculo de los itinerarios, cálculos en caso de cambio de trayecto, fluidez de la visualización.
Motor de búsqueda: se prueba en varias direcciones y puntos de interés para evaluar su eficacia y su ergonomía.
Calidad de la orientación: se tienen en cuenta las instrucciones visuales, de voz, su pertinencia, claridad, la síntesis vocal para enunciar las calles, etc.... Información del tráfico: comprobamos el sistema que analiza el tráfico y que adapta el itinerario en función de su estado.
Alertas de velocidad: un GPS moderno debe no sólo avisar al conductor que se acerca un radar fijo, sino también alertar cuando excede los limites de velocidad.
Funciones auxiliares: hacemos la lista de los opciones adicionales (lectores multimedia, diaporama, equipo mano-libre Bluetooth, reconocimiento de voz,…)
No ignores los modelos con precios más baratos
Así pues, el GPS de entrada de gama se conforma con una pantalla de 3,5'' (8,9 cm), mapas limitados a un solo país y sin ofrecer el servicio de información de tráfico. Si lo hace se limita a las carreteras principales y autopistas con poca cobertura del interior de las ciudades. En cualquier caso, el sistema no es una panacea en términos de gestión del tráfico de carreteras. Demasiadas áreas siguen estando fuera de la zona de cobertura, y quedan por hacer muchos esfuerzos…
A pesar de que carecen de estos sistemas, los GPS más baratos cumplen perfectamente su primera función: llevar eficazmente el conductor a su destino. Para conseguir esto están dotados muchas veces del mismo software que los modelos más avanzados y costosos.
Otra opción de gran interés es la guía de ruta: la síntesis vocal llamada Text-to-Speech (TTS). Hay que diferenciarla de la dirección vocal. Esta última, disponible en todos los modelos se limita a dar instrucciones de voz, tal como “a 100 m, girar a la izquierda” o “a la rotonda, tomar la segunda salida” cuando la síntesis vocal maneja además de eso el nombre de las calles y carreteras, como, por ejemplo: “a 100 m, girar a la izquierda, avenida Diagonal”. Una ventaja no desdeñable para situarse rápidamente en un cruce.
Sin embargo, un fabricante encontró el medio de optimizar aún un poco más los trayectos de los modelos más costosos. Con su sistema IQ Routes, TomTom tiene en cuenta la velocidad media real en las carreteras, y no la velocidad límite máxima autorizada. Así pues, con el sistema de navegación idéntico al TomTom One, el TomTom Go tendrá en cuenta la densidad de circulación media para calcular el trayecto.
Estos modelos optimizados y “todas las opciones” cuestan a pesar de todo dos a tres veces más que los primeros precios. Cada uno tendrá que elegir su GPS en función de sus expectativas, de su experiencia - todas las opciones no están al alcance de los neófitos -, de la frecuencia de uso, y por supuesto del presupuesto.










Cara a cara










